Qué evaluamos en Altas Capacidades Madrid
La evaluación de Altas Capacidades integra diferentes áreas que se relacionan entre sí. Cada una de estas dimensiones aporta información complementaria sobre cómo piensa, siente y aprende la persona. Este mapa muestra, de forma visual, los bloques principales que pueden formar parte de la valoración.
Baterías estandarizadas para analizar razonamiento verbal y no verbal, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento. Permiten estimar el nivel de capacidad intelectual general y los posibles puntos fuertes y débiles dentro del perfil cognitivo.
Valoración de la producción creativa en tareas verbales y gráficas. Se tiene en cuenta la fluidez, la flexibilidad, la originalidad de las propuestas y el nivel de elaboración, tanto en actividades libres como en consignas estructuradas.
Identificación de las áreas en las que el potencial se expresa con mayor facilidad: lingüística, lógico-matemática, musical, espacial, corporal, interpersonal, intrapersonal o naturalista, entre otras. Esta información ayuda a comprender cómo y dónde emerge el talento en el día a día.
Valoración de la capacidad para reconocer, comprender y regular las propias emociones, así como para establecer vínculos sanos con los demás. Se analiza de forma específica la autoimagen, la autocrítica y el perfeccionismo, muy frecuentes en perfiles de Altas Capacidades.
Preferencias a la hora de estudiar y de participar en el aula: trabajo individual o en grupo, aprendizaje más visual, auditivo o manipulativo, preferencia por proyectos, ritmo de trabajo y necesidad de autonomía en las tareas.
Análisis del tipo de metas que resultan significativas, la relación entre motivación interna y externa, la tolerancia a la frustración y la presencia de patrones como el perfeccionismo o la autoexigencia extrema. Esta información es clave para entender la desmotivación en Altas Capacidades.
Valoración de la profundidad con la que procesa lo que ocurre, del grado de sensibilidad ante estímulos sensoriales y de la forma en que le afectan el clima emocional, los cambios y la sobrecarga de estímulos.
Cuando aparecen indicadores que hacen pensar en la posible presencia de dificultades asociadas, se aplican protocolos de cribado específicos para valorar la conveniencia de un estudio más detallado en estas áreas.
Revisión conjunta de todas las áreas evaluadas para detectar diferencias de ritmo entre el desarrollo cognitivo, emocional, social o psicomotor, así como la presencia de Altas Capacidades junto a dificultades específicas que puedan estar ocultando el potencial o generando malestar.