«Nada le dura; empieza con pasión y lo deja»
Abandonar no siempre significa falta de constancia. A veces el niño ya obtuvo la respuesta que buscaba, la propuesta dejó de ofrecer novedad o la fase de práctica exige tolerar errores que todavía le resultan difíciles. Antes de insistir o cancelar, preguntad qué parte perdió sentido, cuál sigue viva y si conviene cambiar el formato en lugar del tema.